Nuria: Hola, Miguel. Veo que tienes mala cara, ¿qué te ha pasado?
Miguel: Estoy muy enfadado. ¿Tanto se nota?
Nuria: Ya conozco tus historias. ¿Enfadado con quién? ¿Con el mundo entero?
Miguel: No, solo con mi familia, no me entienden. Yo soy una persona muy tranquila y normal, tú lo sabes.
Nuria: Sí, claro…
Miguel: Pero es que ellos no piensan en mí. Son muy egoístas, Nuria.
Nuria: Uhh, parece un asunto serio. ¿Puedes explicarme lo que ha pasado?
Miguel: Por supuesto. El problema principal es mi hermano pequeño. El sábado pasado tiró mi teléfono móvil al suelo y la pantalla se rompió.
Nuria: Pero, Miguel, ¿tu hermano pequeño es el que tiene cuatro años?
Miguel: Todavía no, los cumple en agosto, ahora tiene tres y medio.
Nuria: Pues es muy pequeño, él solo piensa en jugar, todavía no sabe lo que es un teléfono móvil. Además, imagino que fue un accidente.
Miguel: ¿Tú también eres igual que mi familia? Mi padre me dijo exactamente lo mismo.
Nuria: Lo siento, Miguel. Pero creo que en este tema tiene razón tu padre. Debes ser más comprensivo con tu hermano pequeño. ¿Y qué hiciste tú?
Miguel: Me enfadé mucho y le grité a mi hermano.
Nuria: Vaya, ¿y cómo reaccionóreaccionarreaccionó él?
Miguel: Se puso a llorar.
Nuria: Me parece lógico, solo tiene tres años.
Miguel: Y medio. ¿Sabes qué es lo peor de todo? Que mi madre también me echó la bronca por mi comportamiento y me castigó a estar una semana entera sin usar el teléfono móvil.
Nuria: Ohh, qué bien. Me encanta ese castigo, creo que va a ser muy positivo para ti.
Miguel: Si tanto te gusta ese castigo… ¿Por qué no lo haces tú también?
Nuria: Porque yo no le he gritado a mi hermano pequeño.
Miguel: ¿Y tú no tienes ningún tipo de conflicto con tu familia? Seguro que vuestra relación no es perfecta.
Nuria: Podemos empezar por decir que mi hermana y yo somos casi de la misma edad.
Miguel: ¿Y eso qué significa?
Nuria: Pues que compartimos muchas cosas y, en general, nos llevamos bastante bienllevarse bienllevamos bastante bien. Pero también hemos tenido muchas peleas y discusiones durante nuestra vida.
Miguel: Oh, esto me interesa. ¿Recuerdas vuestra última discusión?
Nuria: Hmmm, sí. Fue hace un mes.
Miguel: ¿Y qué pasó?
Nuria: Mi hermana se puso mi vestido preferido sin decírmelo. Es algo que hace a veces, aunque sabe que me enfada mucho.
Miguel: Vaya, parece que vosotras también tenéis algunos problemas.
Nuria: Sí, discutimos. Pero nos queremos mucho.
Miguel: Tengo una idea, Nuria.
Nuria: Tus ideas me dan miedo, Miguel.
Miguel: Esta es muy buena, escúchame. ¿Qué te parece si le regalas a tu hermana un vestido igual que el tuyo?
Nuria: La verdad es que es una buena forma de solucionar nuestro conflicto.
Miguel: Puedes darme las gracias.
Nuria: Gracias, amigo. Yo le voy a regalar un vestido a mi hermana, pero tú tienes que prometerme una cosa.
Miguel: ¿Qué cosa?
Nuria: Que mañana vas a ir con tu hermano pequeño al parque y vas a jugar con él.
Miguel: Me parece bien.