Iván: Buenos días, Lorena. ¿Te has enterado ya de lo que nos pasó durante el viaje a Tenerife?
Lorena: Sí, algo me dijo tu novia. Me contó que todo había salido mal.
Iván: El peor viaje de nuestras vidas, no te lo puedes ni imaginar.
Lorena: Ella no tenía mucho tiempo y no me contó los detalles.
Iván: Pues prepárate porque yo sí que tengo tiempo para contártelo todo.
Lorena: Estoy lista.
Iván: El viaje empezó mal desde el principio. Llegamos al aeropuerto casi tres horas antes del vuelo.
Lorena: Eso es bastante pronto.
Iván: Exactamente, y aun así tuvimos problemas.
Lorena: ¿Qué os pasó?
Iván: Una empleada de la aerolínea nos dijo que habían tenido un problema informático y que se habían borrado todos los datos de los pasajeros.
Lorena: ¿Y os dejaron subir al avión?
Iván: No, tuvimos que esperar en el aeropuerto más de seis horas. Finalmente, el avión despegó, pero con muchísimo retraso.
Lorena: Bueno, al menos conseguisteis volar.
Iván: Pero llegamos a Tenerife a las doce de la noche y queríamos alquilar un coche. Fuimos a la oficina de la empresa de alquiler de vehículos, pero ya habían cerrado. Nos tocó esperar en el aeropuerto hasta las seis de la mañana. Perdimos la primera noche de hotel.
Lorena: ¿Os devolvierondevolverdevolvieron el dinero por esta noche?
Iván: No, todavía estamos peleándonospelearsepeleándonos con la aerolíneaaerolínea (f.)aerolínea para exigir una compensaciónexigir una compensaciónexigir una compensación. Pasamos la noche en el aeropuerto casi sin descansar, los asientos que hay allí son incomodísimos. Yo creo que conseguimos dormir menos de una hora.
Lorena: ¡Qué mal! Iban a ser las vacaciones de vuestros sueños.
Iván: Pues acabaron siendo una pesadillapesadilla (f.)pesadilla. Al día siguiente por la mañana conseguimos alquilar un coche y nos dirigimos hacia el hotel. En la autovíaautovía (f.)autovía estuvimos parados bastante tiempo porque dos camiones habían tenido un accidente.
Lorena: ¿Y conseguisteis llegar al hotel?
Iván: Sí, a mediodía. Pero entonces nos dimos cuenta de que alguien nos había robado las carteras. Creemos que todo sucedió en el aeropuerto, mientras estábamos durmiendo.
Lorena: Ufff… ¿Qué hicisteis?
Iván: Yo me puse muy nervioso, en las carteras teníamos todos nuestros documentos y las tarjetas de crédito. Por suerte, mi novia había guardado algo de dinero en la maleta. En el hotel nos ayudaron, llamamos a la policía para denunciar el robodenunciar el robodenunciar el robo y al banco para bloquear las tarjetas. Por suerte, los ladrones no consiguieron sacar dinero de nuestro banco.
Lorena: ¿Y pasasteis las vacaciones en el hotel?
Iván: Sí, aunque no sé si se pueden llamar vacaciones. Entre que tuvimos que ir a la policía y estábamos muy nerviosos, no disfrutamos nada de Tenerife. Ni siquiera llegamos a bañarnos en la piscina del hotel.
Lorena: Al menos ya estáis en casa.
Iván: Sí, poco a poco nos estamos recuperandorecuperarsenos estamos recuperando de esta experiencia traumática.
Lorena: Podemos quedar el sábado por la noche para cenar y así os olvidáis de los problemas.
Iván: Me parece una idea genial. Gracias, Lorena.