Sara: Mateo, ¿qué hacemos aquí?
Mateo: Sara, sabes que soy un chico muy organizado. Me preparo por si tenemos clases en línea.
Sara: ¡Qué responsable eres! ¿Y qué necesitas?
Mateo: Un teclado…
Sara: Muy bien.
Mateo: Un ratón…
Sara: Perfecto.
Mateo: Unos altavoces nuevos…
Sara: Todo eso está muy bien para las clases en línea. Pero, ¿por qué estamos viendo los videojuegos?
Hoy en día podemos estudiar desde casa. Solo necesitamos un ordenador o una tableta. Podemos asistir a las clases en línea instalando un programa de videollamadas. Si queremos hablar con nuestro profesor, debemos tener un micrófono. Para poder escuchar bien las explicaciones necesitamos unos altavoces o unos auriculares. A veces nos envían ejercicios que debemos descargar. Si tenemos una impresora en casa podemos imprimir estos ejercicios. Y lo más importante de todo, necesitamos tener conexión a Internet para poder estudiar en línea.
Chico: Hola, ¿qué tal?
Chica: ¡Buenos días! Pues tengo un pequeño problema.
Chico: ¿Qué pasa?
Chica: En mi casa tenemos el módem roto, por eso no puedo conectarme a Internet.
Chico: Un día de descanso sin Internet, yo lo hago de vez en cuando.
Chica: Pero tenemos que hacer los ejercicios de Biología, ¿no lo recuerdas?
Chico: Es verdad, tenemos que acabarlos hoy por la tarde. Yo los he buscado esta mañana, pero no los he encontrado.
Chica: Puedes descargarlos de la web del instituto.
Chico: ¿Y cómo lo hago?
Chica: Es muy fácil, tienes que entrar en la página web del instituto y buscar en el menú un apartado que se llama “descargar ejercicios”.
Chico: Sí, es verdad, tengo que iniciar sesión… a ver… nombre de usuario… contraseña… ¡Lo tengo! Muchas gracias.
Chica: Pero yo sigo sin poder conectarme a Internet. No sé qué hacer.
Chico: Podemos quedar en una cafetería y hacer los ejercicios allí, ahora todas las cafeterías tienen wifi.
Chica: La verdad es que es una idea muy buena, pero no todas las cafeterías son tranquilas. En algunas hay demasiado ruido y es imposible concentrarse. ¿Nos vemos en la cafetería que está en la calle Libertad?
Chico: No sé cuál es.
Chica: Es muy fácil encontrarla, está entre la farmacia y la tienda de animales.
Chico: ¡Ah! Ahora recuerdo esta cafetería, perfecto, ¿nos vemos allí a las siete y media?
Chica: Salgo del gimnasio a las ocho menos cuarto, ¿podemos quedar a las ocho?
Chico: De acuerdo, ¿llevas tu ordenador?
Chica: Hmmm, el ratón no funciona muy bien, mejor lleva tu ordenador.
Chico: Muy bien, ¡hasta luego!
Gracias a la tecnología, los alumnos pueden tener clases a través de Internet. Es muy cómodo para las familias que viven lejos de las escuelas, los padres no tienen que llevar a sus hijos en coche o estos no tienen que despertarse pronto y coger uno o varios autobuses para llegar a tiempo a las clases. Pero no todo son cosas buenas, muchas personas opinan que los profesores y alumnos pierden poco a poco la motivación cuando tienen clases a distancia. Algunas personas no estudian tan bien en su casa como en la escuela, muchos estudiantes pierden el tiempo y no atienden al profesor porque este no les puede ver.
¿Deben los estudiantes tener las cámaras de sus ordenadores encendidas durante las clases? Hay personas que opinan que sí porque están en clase y otras que piensan que no, ya que los estudiantes están en sus casas y este es un lugar privado. ¿Tú qué opinas?