Nuria: Hola, Miguel. ¡Qué bueno verte! ¿Qué tal?
Miguel: Hola, Nuria. Bien, gracias. ¿Y tú? ¿Cómo estás?
Nuria: Muy bien.
Miguel: ¿Qué haces tan temprano en el parque?
Nuria: Pues, he decidido empezar a hacer jogginghacer jogginghacer jogging.
Miguel: ¿En serio? Antes no te gustaba correr.
Nuria: Sí, es verdad. Pero ahora mis preferencias han cambiado. He decidido hacer algo para mantenerme en forma. Por eso, he empezado a hacer jogging.
Miguel: Muy buena decisión. Antes me gustaba mucho practicar este deporte. Cada mañana, antes de las clases, salía de mi casa para correr durante, más o menos, cuarenta minutos. Luego, volvía a casa, me duchaba, desayunaba y salía a la escuela.
Nuria: ¿En serio? ¿Lo hacías cada día?
Miguel: Sí, o por lo menos intentaba hacerlo. A veces corría menos.
Nuria: ¿Por qué ahora no practicas este deporte?
Miguel: No sé, creo que simplemente me falta tiempo para hacerlo.
Nuria: ¡Qué tonterías! Me has dicho que antes corrías mucho, siempre lo hacías antes de empezar las clases. ¿Ahora no puedes hacerlo de la misma manera?
Miguel: Pues... no sé. A lo mejor no tengo ganas de hacerlo.
Nuria: Yo antes no hacía casi nada. No me movía, casi no paseaba porque no tenía ganas de hacerlo. Prefería estar en casa, leer y ver la tele. Sin embargo, a mi hermano siempre le gustaba practicar deporte. Él pasaba todos los días fuera de casa. Jugaba al fútbol con sus amigos, montaba en bici y montaba en monopatín. Mi hermano también siempre nadaba mucho y lo hace hasta ahora. Gracias a él he decidido empezar a hacer jogging.
Miguel: ¿Tu hermano también practica otros deportes?
Nuria: A veces hace jogging conmigo y juega al fútbol, pero, sobre todo, le encanta nadar.
Miguel: A lo mejor yo también debo volver a practicar algún deporte.
Nuria: ¡Claro! Si ya no te gusta hacer jogging, puedes hacer otras cosas. Antes mi padre jugaba mucho al tenis. Siempre dice que es un deporte maravilloso y muy interesante.
Miguel: No, el tenis no me interesa. Prefiero hacer otras cosas.
Nuria: ¿Tienes alguna idea?
Miguel: Antes intentaba montar en monopatín, pero no tengo tanta paciencia y dejé de hacerlo. A lo mejor ahora empiezo de nuevo.
Nuria: Muy buena idea.
Miguel: También vuelvo a hacer jogging. Recuerdo que me sentía muy bien cuando corría.
Nuria: Sí, es verdad. Corriendo, me siento muy feliz, muy tranquila y relajada.
Miguel: Así es. Vale la pena practicar este deporte. Bueno, no te voy a detener más. Pronto empiezas las clases, ¿no?
Nuria: Sí. Por la tarde podemos quedar y hablar sobre los deportes. ¿Qué te parece?
Miguel: Me encanta tu idea. Así que nos vemos por la tarde. Adiós, Nuria.
Nuria: Hasta luego.